Otra Navidad II

Enlace permanente Reportar al webmaster

EL MITO DE SATURNO.

Este dios de la siembra y la agricultura ya irrumpe en la antigua Caldea, y es mencionado en la Biblia como "Sakkut", en Amos 5:26. Pero el culto a Saturno en Roma fue importado de Grecia y relacionado con "Satre", antigua divinidad etrusca a la que se dedicaban cruentos sacrificios.

Según el mito, Saturno fue expulsado del Olimpo por Zeus recibiendo buena acogida en el Lacio hasta que fue proclamado rey. Entonces, propició un gobierno de paz y prosperidad llamado "la edad de oro", periodo en que los dioses convivían con los mortales. Del recuerdo de esta era se establece la fiesta de la Saturnalia. En Roma, la Saturnalia era una celebración gozosa pero a la vez nostálgica de aquel paraíso perdido. Esta fiesta se celebraba del 17 al 25 de diciembre y luego durante los tres días subsiguientes tenía lugar el festejo de los nombramientos de los magistrados. Durante esta fiesta cesaba el trabajo y los amigos acostumbraban intercambiar regalos y saludos; se liberaban a los esclavos y hasta eran servidos por sus amos. El primer día se hacía un sacrificio a Saturno y el día 19 se dedicaba a Odis (Rea), diosa de la abundancia y esposa de éste. En la época del Imperio, con el avance de la romanización, en Cartago se asoció a Saturno con Baal. En dicha fecha se efectuaban horrendas inmolaciones de infantes.

Sin embargo, la religión tradicional romana sería invadida por cultos orientales. Suele asociarse este fenómeno sincrético a la crisis del siglo III. Pero más parece estar en relación, como lo dijo Mattheus y Cornella, con "los procesos de incremento de la movilidad de los hombres e ideas del mundo mediterráneo bajo condiciones de paz creado por los mismos emperadores como parte de la unificación de los mundos latino, griego y medio oriental".

CRISTO Y EL SOL

En Occidente, además de los cultos a las deidades existentes, se había hecho muy popular entre los ejércitos el culto al dios solar Mitra. Tal es así, que comenzó a celebrarse su nacimiento durante las Saturnalias. Del 17 al 23 eran como de costumbre las fiestas en honor a Saturno, pero el día del 24 y 25 era dedicado a Mitra. El 24 Mitra moría y comenzaba al atardecer su "transito inferior del sol" (como ya vimos esto era asociado en la antigüedad temprana con las hierofanías lunares). Luego, el día 25, el Sol renacía victorioso como el sol invencible, NATALIS SOLIS INVICTI.

El culto a Mitra llegó al Imperio de la mano de muchas costumbres mezcladas de la religión semita y otras de Asia Menor. Ya el emperador Cómodo fue iniciado en sus misterios. Y esta religión había ganado terreno poco a poco. Entre sus practicantes había un buen número de soldados imperiales. Sus templos se erigían en cavernas y en ellos se puede observar representaciones pictóricas del sacrificio al toro, como en el culto a Cibeles con el rito del "TAUROBOLIUM".

El toro y su sacrificio tenían un vínculo simbólico con la muerte y la resurrección, y con el crecimiento de las cosechas. Es posible que esta asociación haya influido en la fusión con el culto a Saturno. Los motivos de las pinturas nos muestran ciertos pasajes míticos en la que se apoyaba el ritual, como la conversión del dios en piedra, el golpe con la espada sobre el peñasco divino causando la lluvia o la captura del toro y su sacrificio al sol. Entre sus ritos de pasaje, había siete grados de iniciación. En uno de ellos, el candidato fingía morir para luego renacer; en otro paso, se le entregaba una espada adornada con guirnaldas y éste lo rechazaba con las palabras "Mitra es mi único guardián". Al ser una religión exclusiva de hombres exaltaba el valor y la lealtad.

Lo cierto es que el culto a Mitra ofrecía puntos en común con el cristianismo, no sólo por su sentido moral y por la observancia de un día semanal de descanso, sino también por sus creencias escatológicas. Tal fue su parecido que Tertuliano aseguró que el culto de Mitra era "una diabólica imitación del cristianismo". Ya para el siglo IV, Constantino y su madre eran adoradores del Sol invencible; un culto que obviamente continuaron practicando aun después de haber abrasado el cristianismo. Esto se evidencia en la estatua que posteriormente se erigió al emperador con la leyenda "A Constantino, reflejo de la justicia del sol".

En aquel mundo, más mitraico que cristiano, se buscó una solución en la religión en aras de la unificación del Imperio. Sin embargo, se eligió ésta última como religión oficial, ya que la Iglesia había podido desarrollar una teología sistemática que era más abierta y comprensiva (aquí nos damos cuenta que la iglesia, fue una perra desde sus principios; con el perdón de las perras, claro) y de hecho, su filosofía era más atractiva para el mundo intelectual.

En otra perspectiva, la religión solar era fácilmente convertible al monoteísmo (lo que nos retrotrae al antiguo culto al disco solar del faraón Akenaton). El sol ocupó así un lugar análogo para la religión judía, ya que la luminosidad era un atributo de Yahve. De manera semejante, la Iglesia cristiana llamaba a Cristo "luz del mundo". También, tanto Cristo como el Sol, triunfan sobre la muerte a través de la resurrección.

La historia de los cinco mártires, que data de la época de Dioclesiano, ilustra muy bien este punto. Aquella historia nos dice que a cinco escultores se les ordenó que levantaran una estatua al Sol Invencible. Así lo hicieron. Pero cuando nuevamente se les ordenó que tallaran otra estatua dedicada al dios Esculapio se negaron, prefirieron la muerte antes que cometer un acto de flagrante idolatría. Por lo antedicho, se puede asegurar que no suscitó problema alguno el reemplazar el nacimiento del dios solar Mitra durante las Saturnalias (25 de diciembre) por el de Cristo con atributos como el del sol.

LOS PUEBLOS NORDICOS Y EL ORIGEN DEL ARBOL NAVIDEÑO

El árbol es rico en hierofanías. Por su forma y por su modalidad, es símbolo ideal de la vida. Por ser vertical, es fálico; y por perder hojas y renovarlas cada año, es asociado con la muerte y la resurrección. Esto fue así desde la antigüedad. El motivo del árbol sagrado lo encontramos ya en un bajorrelieve del palacio de Asurnasipal II en Tell-Ninrud. El símbolo del árbol en Babilonia fue estilizado con el signo de la cruz, como la tau de Tamuz (Dumuzi sumerio) el dios que al renacer adoptaba el símbolo vegetal.

Entre los mitos nórdicos, descubrimos que el árbol era el centro del universo. Para los germanos, la vegetación también estaba asociada con la agonía mortal del sol; hecho coincidente éste con las Saturnalias. Los antiguos indoeuropeos observaban que hacia la mitad del invierno el sol quedaba inmóvil cerca del oriente meridional y luego se elevaba paulatinamente. A este fenómeno astronómico se lo conoció como el día del solsticio (sol detenido). Temiendo que la oscuridad de diciembre venciera al sol y lo ocultase, se decoraban las casas con acebo, hierba, muérdago y laurel, ya que estas hojas perennes, al seguir en el mismo estado aparente después de ser arrancadas, eran símbolo de inmortalidad. Además, se encendían leños; se hacían grandes fogatas y se prendían velas. Esta iluminación durante esa noche actuaba como una especie de magia imitativa que intentaba revivir al sol. Por lo tanto, en la mentalidad arcaica, los árboles iluminados no sólo eran símbolo de fertilidad sino de renacimiento solar. De estas creencias se derivan las prácticas de entregar una rama de alguna planta al final de la Saturnalia, a los nuevos magistrados como símbolo de permanencia en su cargo.

En la Edad Media, el leño era parte de un impuesto en productos naturales que el vasallo debía pagar a su Señor feudal. Los cánones exigían que se pagaran productos determinados según las fechas y en evocación a rituales pasados. Así como en Pascua se exigían huevos, en Navidad se exigió un leño. Este no era un leño pequeño sino que consistía en una enorme porción de árbol. Durante la Navidad, el leño se quemaba en el hogar; acto seguido, toda la familia iba a los servicios religiosos dejando el leño encendido. Si la tea ardiente se apagaba por alguna razón, esto era presagio de desgracia.

Según la leyenda, fue Lutero quien cambio esta costumbre entre los protestantes. Así, en lugar de quemar el leño, se le encendían velas (Aparentemente hubo muchos incendios y ps no habían bomberos). Dicha costumbre comenzó a difundirse en América para 1761 importada en vivo y a todo color de Alemania. Ya para 1850, por primera vez, en Nueva York comenzaron a iluminarse los árboles a gas.

ODIN Y SAN NICOLAS

En algunas partes de Alemania se puede observar la costumbre de prometer juguetes a los niños si son buenos y si no se les amenazaba con un personaje diabólico llamado "Nicolás el velludo" que se los iba a llevar en una bolsa. La figura de San Nicolás es muy popular durante las Navidades. En la tradición cristiana suele relacionarse con el obispo Nicolás de Lacia, región que hoy pertenece a Turquía. Hombre famoso por su generosidad y sus donaciones. En una ocasión, ayudó a una familia muy pobre arrojándole durante tres días una bolsa repleta de monedas por la chimenea. Se dice que Nicolás murió el 6 de diciembre. Sus restos fueron transportados al sur de Italia y la Iglesia lo canonizó como "San Nicolás".

Pero una mirada más profunda nos evidencia que este personaje tiene raíces en la mitología nórdica. Odín era un dios que vivía en una estrella. Además, tenía una larga barba blanca y un extraño sombrero. Los teutones creían que, después de la fiesta del sol, el 25 de diciembre, Odín cabalgaba con las almas de los difuntos hasta el 6 de enero. El ventarrón que levantaban tras su paso atraía las semillas: de esta manera fertilizaba la tierra. Aparejado con esto, se efectuaba el ritual de poner por la noche heno en las botas y zuecos bajo la creencia de que los caballos necesitaban alimento, especialmente el caballo gris de Odin, llamado Sleipnir. En lugar del heno, Odín dejaría oro.

LOS PRIMEROS CRISTIANOS NO LA CELEBRABAN

El hecho de que no se documentara la fecha del nacimiento pero sí de la muerte de Jesús, demuestra cuál rito era importante para sus discípulos más allegados. Ni se les cruzó la idea de comer panteón, ni chupar champagne, ni comer pavo celebrando el nacimiento del calato este. La doctrina temprana estaba dominada por la creencia de una segunda presencia de Cristo en poder real. Se lo visualizó en el Apocalipsis sobre unos caballos blancos, con una corona y una espada venciendo a sus enemigos. Pero el hecho de que sus expectativas no se cumplieran en su tiempo, dio lugar a la adaptación de la Iglesia durante la época prenicena a la situación política imperante, oficializando el cristianismo después de Constantino como estrategia de cohesión. En vez de esperar una presencia mesiánica única y absoluta, Cristo ahora renacería todos los años el 25 de diciembre. La fecha tradicional de la muerte y resurrección de los dioses del paganismo. Como el caso de Mitra.

Esta vuelta a las creencias madres arquetípicas, denota la cagada que nuestros lideres religiosos nos han hecho a lo largo de la historia, ahora tu me dirás que la navidad esta en nuestros corazones y los curas dirán, que es un fecha para celebrar el amor en la familia y así habrán motivos validos para seguir adelante con esta cagada navideña. El hecho es, si ya estas mas que hundido en la mierda, hay necesidad de hundir a otros? Cree en lo que quieras, pero no me vengas a joder con tus ideas navideñas, vende a otro esa historia.

Ahora veamos lo que dice papa Dios….

1.-Dios condena a Babilonia, sus creencias y sus prácticas.
(Apocalipsis 14:8, 18:2-24)

2.-A Dios no le agrada el hacer “pesebres navideños” o cualquier imagen. (Éxodo 20:2-5)

3.-A Dios no le agrada el erigir ídolos en especial árboles como objeto de culto. (Deuteronomio 12:2, 1Reyes 14:23, 2Reyes 16:4, 17:10, Ezequiel 6:13)

4.- A Dios no le agrada el participar de las costumbres y los caminos de las naciones, considerándolo como vanidad.
(Jeremías 10:2-4)

5.- Según la tradición, Jesús nació en invierno (25 de diciembre o solsticio de invierno), pero un estudio detallado de las referencias bíblicas nos hacen concluir que no nació en invierno, sino que en otoño a mediados del mes de septiembre o principios de octubre.

Un antecedente muy consistente, es que la Biblia dice en Lucas 2:8 que había “…pastores en la misma región, que velaban y guardaban vigilias de la noche sobre sus rebaño” en el tiempo del nacimiento del Jesús. “Como es conocido, los pastores en Palestina no hacen esto durante el invierno. Siempre traen sus rebaños de las montañas a los rediles antes del 15 de octubre”. Como vemos está claro que tu Jesús no pudo haber nacido a mitad del invierno, se hubiera cagado de frío y las ovejitas también!!!.
6.- Los magos no intercambiaron regalos, aquello era una costumbre oriental, el presentar regalos al estar ante un Rey. “Cuando los magos llegaron, fue mucho después del nacimiento de Jesús. Para esa época, El ya vivía en su casa (Mateo 2:9-11) y no en el establo. Obviamente, los regalos de los magos no eran
“regalos navideños”.

7. Jesús nunca mandó a que se recordase el día de su nacimiento, tampoco existe registro de que los apóstoles hayan celebrado la “Navidad”. Por el contrario, el mandamiento que Jesús dejó, fue el de recordar su muerte como sello de un nuevo pacto y esto sí fue practicado por sus discípulos y se hacía cada primer día de la semana y blah blah blah…
(Lucas 21:19, 1Corintios 11:23-26, Hechos 20:7)

Y asi termina el tema por ahora; cualquier duda, pregunta ps...

Documento originalmente publicado en whitepuma.net en dic 18, 2007.

Nadie ha calificado esta entrada.
¡Califícala ahora!
Resultados: 0 puntos • Promedio: 0.000